Blog EntryProblemas sexuales y la batalla de los sexosMay 15, '08 12:22 PM
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Problemas sexuales y la batalla de los sexos

Ahora quisiera examinar la historia de la sexualidad y luego me gustaría decir algo acerca de los problemas específicos que las mujeres y los hombres actualmente experimentan en su expresión sexual.

Mucho ha sucedido en el área de lo sexual. En su esencia la sexualidad acarrea un gran potencial de luz, pero debido a esto, también existe el potencial de un gran mal uso. La historia de la cual quiero hablar trata de la lucha de poder entre hombres y mujeres. La historia es antigua y en realidad comenzó en la época en la que los imperios galácticos extraterrestres comenzaron a interferir con la vida en la tierra. (Ver la “Serie de los Trabajadores de la Luz” en este sitio web para una descripción detallada de este proceso). Antes de esto, la tierra era una especie de paraíso, un Jardín del Edén en el que prevalecían la belleza y la inocencia. No discutiremos esta era aquí, pero simplemente observen que ustedes están en la fase final de una batalla de poder, que es mucho más antigua que los 5000 años de la historia escrita.

En la última etapa de esta historia, los hombres claramente jugaron el rol de victimario y opresor. Pero no siempre fue así. Ha habido épocas en las cuales la mujer fue mucho más poderosa, tanto en el ámbito público de la vida como en el privado. Ella también oprimió a la energía masculina de forma sádica y cruel.  La mujer no es naturalmente el sexo oprimido y suave, ustedes lo saben, tampoco es ella el sexo más apacible. Sus estereotipos de la mujer como dulce pero incapaz y del hombre como fuerte pero insensible, hablan más sobre la última fase de la historia mencionada anteriormente que sobre el hombre y la mujer como tales.

Ha habido épocas, anteriores a la historia escrita, en las cuales las sociedades maternales eran consideradas la norma. En aquellos tiempos, las mujeres también han usado sus energías de un modo destructivo, siendo irrespetuosas de la fuerza de vida individual y de la creatividad en cada ser humano. Ha habido una época en la cual las mujeres tuvieron poder sobre los hombres. Las mujeres controlaron y manipularon a los hombres usando los poderes de la emoción y de la intuición, con los cuales ellas tienen una natural afinidad. Ellas también utilizaron sus habilidades psíquicas para controlar a los hombres. Ha habido, por ejemplo, sacrificios y rituales donde los hombres fueron torturados y asesinados.

Quiero resaltar este aspecto, porque su historia oficial dibuja un solo lado de la imagen sobre la relación entre el hombre y la mujer. La opresión de la mujer por el hombre ha sido evidente durante todo el período abarcado por su historia escrita. Pero el rencor y el odio que los hombres han mostrado (y aún muestran) contra las mujeres no ha venido por nada. Además de las tradiciones culturales y hábitos que los influencian, también hay profundas heridas emocionales en el alma masculina colectiva que provienen de una era mucho más antigua.

Sin entrar en detalles sobre esta era, me gustaría invitarlos a que sientan por ustedes mismos si es posible que ustedes experimentaran esto. Para las mujeres la pregunta es: ¿pueden ustedes imaginar que alguna vez ejercieron poder sobre los hombres y que exitosamente trataron de controlar su energía? Y para los hombres la pregunta es: ¿pueden ustedes imaginar que esto tuvo lugar a una gran escala y que ustedes fueron el ‘sexo débil’? Tal vez reciban ciertas imágenes o fantasías al hacerse estas preguntas internamente. Permitan que su intuición les muestre y observen las emociones que emergen. Esto puede ser sorprendente.

Dentro del alma masculina colectiva, el odio y el resentimiento han surgido debido a esta historia antigua. Esto ha salido a la luz en la opresión de la energía femenina en el área de la política pero también en el área de la religión, particularmente por medio de la Iglesia. La idea de que la sexualidad es pecaminosa o a lo sumo un mal necesario, es una línea de pensamiento masculina que fue influenciada por la aversión y el rencor resultantes de la represión de la sexualidad masculina en otra era. La sexualidad masculina en aquella época era considerada ser un instrumento de procreación, sin respeto por el lado sensible del hombre y las vinculaciones emocionales entre el padre y sus hijos. Con frecuencia, los niños eran educados por la madre, distanciados del padre, y difícilmente se prestaba alguna atención a lo que el padre pensaba y quería. Los valores importantes pasaban por la figura de la madre y la inferioridad de los hombres era uno de esos valores. El hombre era más una persona que servía por su trabajo que una pareja de igual condición.

Además de ser la Iglesia un baluarte de la energía masculina frustrada, el mundo de la ciencia también mostró hostilidad por la energía femenina. Aunque la ciencia y la religión son en muchos puntos de vista enemigos naturales, ellos están unidos en su resistencia al aspecto intuitivo, fluido de la energía femenina. Los dogmas de la Iglesia son rígidos y sofocantes, pero el método científico también es limitante, de un modo diferente. Mientras que el ímpetus detrás de la ciencia moderna fue esclarecedor e innovador (en el deseo de derrocar a la falsa autoridad), ha quedado atascado en una estrecha clase de pensamiento racional que no permite que participe la energía femenina. El pensamiento científico es analítico y lógico, pero no se abre lo suficiente a la imaginación y a las fuentes extrasensoriales (intuitivas) de observación. La aversión que muchos científicos tienen por ‘lo paranormal’ y por todo aquello que no pueda ser explicado por el pensamiento racional, se debe sin embargo parcialmente a un recuerdo de dolor y humillación en el alma, remontándose a una época en la que los poderes psíquicos fueron abusados por las mujeres y usados contra ellos como un instrumento de manipulación.

Hablo de esta historia antigua porque me gustaría dejar aclarado que en la ‘batalla de los sexos’ finalmente no hay víctimas ni victimarios, que no hay ‘chicos buenos y chicos malos’, porque todos ustedes han sido ambas cosas. Ha sido una lucha entre las energías masculina y femenina, en la cual estas energías se volvieron opuestas, mientras que ellas originalmente son complementarias una con otra. En estos días y época, tanto hombres como mujeres son invitados a unir fuerzas otra vez y a encontrar nuevamente el júbilo y el honor de la danza original de lo femenino y de lo masculino.

Esencialmente, la energía femenina es guiadora e inspiradora, mientras que la energía masculina es servicial y protectora. La energía femenina es la inspiración detrás de la creación; el aspecto masculino se encarga de la manifestación en la forma y en la acción. Ambas energías trabajan juntas a través de cada ser humano, a través de cada individuo, ya sea masculino o femenino. Que ustedes sean un hombre o una mujer no es lo que realmente viene al caso; es el equilibrio y la relación entre ambas energías dentro de ustedes lo que cuenta.

 

Bloqueos en la sexualidad femenina

Ahora hablaré de los bloqueos energéticos en el área de la sexualidad, los cuales se aplican específicamente a mujeres u hombres. En las mujeres, el área del primer y segundo chakra (sacro y ombligo) es la más apaleada y herida como resultado de opresión sexual y violencia a lo largo de los siglos. Realmente por unos cuantos milenios, las mujeres han sido enmarcadas en un rol subordinado en casi todas las áreas de la sociedad, y esto aún prosigue en muchos lugares de la tierra. Con respecto a la sexualidad, esta inequidad se manifestó como violación, agresión y humillación a una gran escala. Como resultado de esto, muchas mujeres, en verdad el alma femenina colectiva, ha sufrido increíblemente. Hay profundas heridas emocionales, las cuales necesitan tiempo, amor y sumo cuidado para sanarse.

A menudo, el impulso para la unión sexual es sentido por las mujeres como una añoranza del corazón, o como un sentimiento espiritual. Pero cuando ellas logran la intimidad física, ellas pueden encontrarse con que no pueden expresar su energía sexual libremente, debido a bloqueos energéticos en el primer y segundo chakra. Hay recuerdos (en el alma) en esos centros energéticos de ser obligadas a tener experiencias sexuales que las humillaron. Estas experiencias fueron tan dolorosas, que la mujer retiró su energía, su consciencia del área del vientre. Cuando ahora esta parte del cuerpo es abordada otra vez de un modo sexual, los músculos instintivamente se contraen o el cuerpo emocional automáticamente indica resistencia. Las células físicas son conscientes del trauma y no siguen tan fácilmente con la invitación a danzar. Ellas quieren aislarse y crear una barrera para protegerlas a ustedes de más agresión. Esta reacción es totalmente comprensible y siempre debería ser tratada del modo más respetuoso. Usar cualquier clase de fuerza para eliminar la resistencia, es una manera de violar nuevamente los centros heridos.

Cuando ustedes, como mujer, tienen estas emociones, es muy importante llegar a estar completamente conscientes de ellas: puede haber ira ahí, resistencia, o miedo relacionado con la intimidad física. Y frecuentemente todas estas emociones son más antiguas que la relación que están teniendo, aún más antiguas que esta vida. Puede haber traumas muy antiguos en aquellos chakras inferiores que han dejado profundas cicatrices emocionales.

Quisiera recomendar, específicamente a las mujeres que reconocen este dolor, que conozcan de las vidas en las que ellas fueron la ofensora/agresora (lo opuesto a la víctima). O, si es difícil para ustedes acceder a vidas anteriores, entrar en contacto dentro de ustedes con la ‘energía de la agresora o mujer poderosa’. Esto puede sonar muy extraño, pero ésta es la razón. Cuando ustedes han sido víctima de la violencia sexual, esto ha generado mucha ira en su campo de energía. Puede haber cólera ahí de varias vidas pasadas. Esta ira las bloquea y las mantiene aprisionadas en un sentimiento de impotencia y de victimización. Para liberar la ira ustedes necesitan comprensión. Ustedes necesitan comprender por qué y para qué; ustedes necesitan ver la imagen más grande. Cuando ustedes pueden imaginarse a ustedes mismas como una mujer poderosa que pudo ser despiadada y cruel con los hombres, y sienten por dentro que esto también es parte de ustedes, entonces la ira se puede desintegrar. Puede emerger un entendimiento más completo, un conocimiento interior de que ustedes forman parte de una historia kármica mayor, en la cual ustedes jugaron tanto el rol de agresor como el de víctima. Es prácticamente imposible liberar sus emociones de dolor, impotencia y victimización, sin mirar también el otro lado de ustedes, el ‘lado oscuro’.
Ustedes no necesitan necesariamente volver atrás hacia vidas pasadas para reconocer esta parte oscura dentro de ustedes. Ustedes también pueden volverse más conscientes de ésta observándose a ustedes mismas en el día a día de sus vidas. Cuando ustedes sienten esta energía (por ej. el deseo de ejercer poder o herir a otros), pueden notar que ustedes no han sido solamente la víctima indefensa de las circunstancias externas. Hay ligazones kármicos entre el agresor y la víctima: ambos roles reflejan aspectos de ustedes mismas.

Tan pronto como ustedes sepan y acepten su lado oscuro, podrán entonces observar sus propias heridas internas de un modo diferente y comenzar a perdonar. Cuando hay comprensión la cólera se puede disgregar, y ustedes pueden entrar en contacto con la capa de emociones que hay debajo; la tristeza, la angustia, el dolor que está ahí en muchas capas, también en el cuerpo mismo.

Es muy importante para las mujeres reconocer el aspecto agresor en ellas mismas y trabajar con él. Cuando hay aversión y rencor en ustedes con respecto a la sexualidad, comprendan que cuanto más aversión y rencor ustedes sientan, más se identifican con el rol de víctima, y más se despojan a ustedes mismas de su libertad. Traten de sentir dentro de ustedes que en la arena de la sexualidad se está representando un juego kármico, en el cual ustedes han llevado a cabo ambos roles, siendo tanto el chico bueno como el malo. Desde ahí ustedes pueden acceder a un lugar de perdón: perdonándose a ustedes mismas así como también a alguien más. Las cosas suceden por alguna razón. Los actos de violencia y represión pueden parecer sin sentido, pero siempre hay una historia detrás de eso. Y cada vez que está implicada la violencia sexual, ésta deja profundas huellas en todos los cuatro niveles del ser humano.

 

Bloqueos en la sexualidad masculina

Con respecto a la experiencia masculina de la sexualidad, los bloqueos que ocurren están mayormente al nivel del corazón y de la cabeza. En estos niveles, puede haber un miedo a entregarse, un miedo a la intimidad profundamente emocional. Este miedo la mayoría de las veces se extiende hacia atrás más allá de lo que ustedes pueden recordar. Pertenece a la era en la cual las mujeres dominaron a los hombres. Esto hizo que el juego de la atracción sexual, que inicialmente era inocente y espontáneo, se volviera amenazador. Los hombres aprendieron que era peligroso mostrar abiertamente sus emociones y abrir su corazón a su pareja.

Dentro de los hombres hay profundos miedos arraigados relacionados con entregarse a su lado sensible, y estos miedos no necesitan necesariamente manifestarse en el nivel físico. Ellos pueden participar en el acto físico del sexo mientras mantienen sus sentimientos separados. Entonces el hombre puede estar físicamente presente en el nivel físico, mientras que su naturaleza sensible está (parcialmente) ausente. Sus emociones se cierran continuamente debido a este temor a abrirse y volverse vulnerable al rechazo una vez más. Hay ahí en el alma viejos recuerdos de ser abandonado y lastimado emocionalmente.

Paciencia y amor

En general, los bloqueos energéticos son un poco diferentes en los hombres y en las mujeres. Por lo tanto, es muy importante comunicarse abiertamente uno con otro acerca de lo que ustedes sienten y perciben cuando están juntos. Cuando ustedes verdaderamente confían en su pareja, pueden investigar sin avergonzarse dónde se atasca su energía sexual cuando están en intimidad. Esto ustedes lo pueden hacer simplemente volviéndose conscientes, cuando hay un flujo de excitación y contacto íntimo surgiendo entre ustedes, en qué medida se están permitiendo sentir y expresarlo. Observen si se sienten atascados o bloqueados en alguna parte de su cuerpo o en alguna parte de sus emociones y sentimientos. ¿Sienten una sensación cálida en su corazón cuando están juntos? ¿Sienten una apertura espiritual hacia el otro; están ustedes preparados para recibir al otro en su totalidad?

Suena extraño, pero ustedes le temen al contacto íntimo real. Todos ustedes desean fuertemente tener una relación satisfactoria. En las calles, casi todas las carteleras aluden al ideal de una relación emocionalmente y sexualmente gratificante. Pero el verdadero contacto íntimo los atemoriza. Cuando algún otro viene muy cerca y se les pide que eliminen todas sus máscaras, emergen toda clase de inhibiciones de las que no se habían percatado.
En los momentos en que ellas emerjan, traten de no juzgarse por esto. En lugar de ello, véanlo como una oportunidad para investigar aquellas inhibiciones y bloqueos dentro de ustedes.

Nadie está libre de ellas. Casi todas las personas tienen bloqueos que los privan de experimentar la sexualidad en todo sentido como he descrito al comienzo. Es por esto que quiero pedirles a todos ustedes que observen el flujo de la energía sexual dentro de ustedes con amorosa consciencia – ya sea que estén solos o en una relación- y que traten los bloqueos que encuentren con cuidado y respeto.
La fuerza es el peor consejero en estas cuestiones. La paciencia y el amor son esenciales.

¡Mantengan vivo el anhelo por una experiencia sexual verdadera y completa! Ustedes no necesitan desechar al niño con el baño de agua. El deseo es sano. El camino hacia una completa y gozosa experiencia de la sexualidad puede ser largo y sinuoso. Pero a lo largo del camino ustedes desarrollarán amor y compasión tanto hacia ustedes mismos como hacia otros, y esto también es inmensamente valioso en su mundo humano.

Ustedes están sanando una historia antigua de lucha entre el hombre y la mujer. Las energías masculinas y femeninas quieren juntarse otra vez y unirse en una danza de alegría y creatividad. Todo lo que ustedes contribuyan a esto en un nivel individual, tiene una influencia positiva en el alma colectiva del hombre y de la mujer. Su egolatría hace que las energías de paciencia y amor estén disponibles para otros.

© Pamela Kribbe 2006

Traducción: Sandra Gusella
http://www.jeshua.net/esp/

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